Comprar menos, elegir mejor
Antes de incorporar algo, pregúntate si resuelve una necesidad real y si armoniza con lo existente. Revisa calidad constructiva, origen de materiales y posibilidad de reparación. Evita duplicados y caprichos pasajeros. Haz listas, espera, contrasta muestras. El objeto correcto libera, no carga. Cuando llega, desplaza dos o tres que sobran. Documenta tus decisiones y comparte resultados con la comunidad; ese intercambio evita errores ajenos. Así, la casa crece con sentido, y cada compra sostiene el conjunto silencioso.